Lluís Rueda
Coach literario · Ghost writer
Mi trayectoria
Leer y escribir es lo que siempre dije que haría, si no tuviera miedo. Dejé de tenerlo cuando entendí que se me estaba pasando una vida que desearía haber vivido de otro modo.

Escribí artículos en todas las revistas de las instituciones por las que pasé, como en las Facultades universitarias. Fui ese clásico estudiante por obligación, que se deprimió con el Derecho, y se animó un poco más con las Ciencias Políticas, algo de Sociología y bastante Psicología. Casi todo lo escrito me interesa: la Historia y la Filosofía, algunas curiosidades científicas o biológicas; sin olvidar la narrativa de viajes y aventuras. Y por supuesto, la literatura de ficción.
Trabajé muchos años en la Administración de justicia, en juzgados de instrucción penal, de lo contencioso administrativo, de primera instancia y en Registro Civil. También en departamentos autonómicos como el de Salud o el de Cultura. Y me aburrí muchísimo estudiando oposiciones; tanto que, para amenizar la cosa, fui cambiando de temario. Esto solo, ya da para un directorio de anécdotas, pues en el fondo, el sector público es un mundo de divertida seriedad. Lo malo es la monotonía amordazada de la estructura y ese lenguaje tan encorsetado y cansino.
Buscando diversiones más serias, trabajé como técnico en el Registro de la Propiedad Intelectual de Barcelona. He realizado informes de lectura profesional para la sección internacional de Planeta; realicé un curso de gestión de la producción editorial; algunos cursos de escritura; algunos intentos literarios fallidos, que fueron útiles como experiencia, y un buen estímulo para aumentar conocimientos. También descubrí que el mundo de la coedición y el concepto clásico editorial, no son lo mismo.
Tratar a muchas personas de mirada diferente, es lo que amplia y enriquece la visión de nuestro mundo. Con maestros como Francesc Miralles, comprendí lo que significa ser escritor. Aproveché la sabiduría de un editor de prestigio, como Roger Domingo, quien me certifica como coach. Y he aprendido mucho de la honesta visión del mundo editorial, de un veterano como Enrique Murillo.
Finalmente, dejé de acercarme por la tangente, situando la literatura en mi centro. Seguramente, entendí la fábula alquímica de Coelho, un poco tarde. Pero aquí estoy, escribiendo mi particular Odisea, todavía a tiempo.
Mi propósito
Mi propósito es ayudar a cualquier autor a dar los pasos necesarios para conseguir su objetivo, en cualquier fase de su proyecto, incluyendo la negociación editorial.
Se dice siempre que hay dos formas de abordar el proceso creativo en la escritura: con mapa o con brújula. Algo que se ve reflejado en las citas de distintos autores, aquí reseñadas. Personalmente, siempre he preferido orientarme con mapa y con brújula, pues lo del GPS nunca me ha convencido del todo. Es decir, prefiero orientarme a base de planificación e intuición, a la antigua usanza. Estudiar una ruta previa es muy útil, pero siempre hay que dar margen a la flexibilidad, tirando de inspiración e improvisación, cuando convenga. Algo que algunas máquinas, no siempre asimilan bien. Por supuesto, estamos hablando de alcanzar cumbres, soleadas, borrascosas o literarias.

Cómo trabajaremos
En principio, las reuniones son virtuales, pero una reunión presencial no hay que descartarla si es posible llevarla a cabo. En ocasiones, un encuentro más cercano, puede ayudar a la preparación e implementación de lo que haya que trabajar. Resulta útil para la recopilación de datos al escribir biografías, por ejemplo.
Asimismo, cuando gestionar el tiempo se convierte en tarea imposible, podemos flexibilizar los horarios, aunque alguno sea poco común, como bien temprano por la mañana, o reservando la tarde de un domingo, por ejemplo.
Lo importante es charlar con tranquilidad, para que yo pueda comprender lo que tú necesitas, entendiendo bien la mejor manera de asistirte.
«Si esperara a la perfección, nunca escribiría una palabra». (Margaret Atwood)
